sábado, 24 de agosto de 2019


Alegro



En mi opinión, la película me gustó, me sentí identificado con Zetterstrøm, ya que él es muy cerrado con todo el mundo y yo también me considero así, con la diferencia que una vez conozco bien a la persona le voy brindando confianza para así lograr una buena relación con ella, Zetterstrøm nos enseñó a que hay que confiar un poco en la gente que nos rodea cotidianamente y que conocemos desde hace tiempo para poder resolver situaciones, problemas o cualquier cosa que se presente en el diario vivir, y no estar totalmente cerrado a conocer y dejar que entre alguien nuevo en nuestras vidas, nos enseñó que tenemos pensar muy bien las cosas en su momento apropiado, ya que después de dicho momento será muy difícil o casi imposible cambiar o en su defecto arreglar nuestra decisión del pasado y esto nos llevara a atormentarnos como se ve en la película al señor Zetterstrøm que por ser una persona demasiado cerrada, perdió al amor de su vida.


Analizando un poco la película, nos damos cuenta que esta se desarrola con poca luz, siempre en un escenario como “triste” o, “solo” por decir algo, constantemente es muy gris cada escena de la película y de cierta forma tiene que ver con la personalidad de Zetterstrøm, notamos también que al momento de que Andrea le recibe el moño del traje a Zetterstrøm de color negro, se vuelve un símbolo de amor, y cuando ella decide irse lo deja en las escaleras del lugar donde él está haciendo un show de piano, y este es de color blanco con negro. Notamos también que Tom, el hombre de la silla de ruedas podríamos interpretarlo como Zetterstrøm de viejo, ya que no se acordaba de nada de cuando él era pequeño y sabia muchas cosas sobre Zetterstrøm, podemos también tomarlo como el subconsciente, que quería que Zetterstrøm se diera cuenta el o los errores que había cometido y así tratara de solucionarlos. En cuanto a su profesora de piano, a quien podemos ver cuando Zetterstrøm intenta volver a entrar a “La zona” ella le dice que como puede ayudarlo si ni siquiera confía en ella, esta frase me gusta mucho ya que tiene mucha razón, las tantas puertas que Zetterstrøm abre a lo largo de su desesperado intento por volver a “La zona” yo la tomo como todos esos obstáculos que tenemos a la hora de reconocer nuestros errores y de aceptar que hicimos mal en algún momento de nuestras vidas.

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